Nuria Esteve
«Llevaba quince años queriendo aprender y siempre lo dejaba para el año siguiente. Encontré la academia un noviembre y en marzo mi hija salió con el traje que le hice yo. Todavía no me lo creo del todo.»
Más de doscientas mujeres en dieciocho países han pasado por estas lecciones. Estas son algunas de ellas, contadas con sus palabras.
«Llevaba quince años queriendo aprender y siempre lo dejaba para el año siguiente. Encontré la academia un noviembre y en marzo mi hija salió con el traje que le hice yo. Todavía no me lo creo del todo.»
«Yo cosía, pero cosía a mi manera. Lo que me ha cambiado el método es entender el porqué de cada cosa. Ahora cuando algo no sienta bien sé mirar dónde está el fallo en vez de empezar de cero.»
«Mis abuelos salieron de Valencia en el cincuenta y tres. Aprender a hacer el traje ha sido mi manera de volver. Aquí, en la colectividad valenciana de Buenos Aires, ya somos cuatro cosiendo.»
Empieza por donde te venga bien. El oficio espera lo mismo de todas: tiempo y atención.